Como comisario de las últimas exposiciones, he observado que, con Manuel Macias al frente, la Agrupación de Acuarelistas de Aragón ha experimentado un pulso de profesionalidad e ilusión impensable sólo hace unos meses.


Los pintores de esta asociación de acuarelistas ya no se conforman con la uniformidad de una técnica necesariamente depurada; aspiran a verter su personalidad, rompiendo esquemas tradicionales que asignaban un papel de apoyo a esta técnica, pero que hoy está ya en primera línea de fuego compitiendo con otras técnicas y situándose a nivel artístico de otras asociaciones nacionales y extranjeras.